Tres meses y fuera: el puesto de COO de Xbox nació como promesa de orden y ha durado lo que un trimestre
Cuando un puesto se crea por primera vez en una división y se presenta como la pieza que une todo lo demás, que su titular dure tres meses no es un trámite de personal. Es una señal, y conviene leerla con cuidado.
Helen Chiang ha dejado su puesto de directora de operaciones de Xbox. Según The Verge, que ha obtenido el memorando interno, la CEO de Xbox, Asha Sharma, confirmó la salida con una frase escueta: «Helen Chiang deja hoy Microsoft. Le agradezco sus años de servicio y le deseo lo mejor». Kari Perez, vicepresidenta de comunicaciones de Xbox, respondió a The Verge en el mismo tono: «No hablamos de asuntos de personal individuales». Nada más.
Lo que prometía el cargo
La distancia entre el anuncio y el desenlace es lo que hace interesante el asunto. En julio, Sharma presentó el puesto como una novedad: «Por primera vez, establecemos un director de operaciones con responsabilidad de principio a fin sobre las cuentas de resultados en contenido, hardware, plataforma y servicios», dijo. La persona que lo ocupara respondería directamente ante ella y debía reunir los negocios de Xbox bajo un único modelo operativo, con decisiones de inversión claras y rendición de cuentas por los resultados.
Es decir, no era un cargo decorativo. Era la apuesta por que alguien tuviera la visión completa de una división que vende consolas, juegos, suscripciones y nube, y que decidiera dónde se invierte y quién responde de ello. Y Chiang no llegaba de fuera: llevaba 21 años en Microsoft, había dirigido Mojang y la franquicia Minecraft, y Sharma recordó entonces que había contribuido a levantar algunos de los negocios más importantes de Xbox, desde Xbox Live hasta Minecraft. Era la candidata con más credenciales internas que se podía pedir.
Lo que no se ha contado
Aquí está lo que me parece relevante, y es lo que falta. El memorando no explica por qué se va Chiang, ni quién asumirá cada una de sus responsabilidades, ni cuándo se definirá el plan de liderazgo permanente. Hasta entonces, sus funciones quedan repartidas entre otros directivos de Xbox. Un reparto provisional de un cargo que debía concentrar la responsabilidad de principio a fin es, casi por definición, lo contrario de lo que se prometió en julio.
No voy a decir que el cargo ha fracasado, porque no hay datos para afirmarlo. No sabemos si hubo desacuerdo, si el diseño del puesto no encajaba en la práctica o si la decisión fue personal. Quien venda una explicación concreta sin material la está inventando. Lo que sí se puede decir es lo que consta: un puesto presentado como estructural ha quedado vacante a los tres meses, y la compañía ha elegido no dar una sola razón.
Mi lectura
La concesión justa es esta: un directivo veterano que se marcha rápido no siempre significa que el proyecto esté roto, y Microsoft tiene derecho a no airear asuntos de personal. Pero una cosa es no hablar de los motivos de una persona y otra no decir cómo va a funcionar el modelo operativo que se anunció como novedad. Lo primero es discreción; lo segundo deja el proyecto sin respuesta.
Mi tesis es que el dato importante de esta noticia no es la marcha de Chiang, sino la pregunta que deja abierta sobre el modelo. Si el cargo existía para unificar las cuentas de resultados bajo una sola responsabilidad, que sus funciones pasen a manos de varios directivos distintos suena a desandar el camino, aunque sea de forma temporal. La respuesta llegará cuando Xbox anuncie su plan de liderazgo permanente, y si ese plan recupera la figura única o la disuelve. Hasta entonces, conviene mirar lo que haga Xbox con ese puesto más que lo que diga de él.
Si quieres repasar el hecho en su versión corta, lo tienes en nuestra noticia sobre la salida de Chiang.
