EA, Sucker Punch y Microsoft dibujan una semana de estudios que se reordenan por dentro
Los asuntos de la semana giran en buena parte en torno a reorganizaciones de estudios y plantillas, aunque también hubo anuncios de otro tipo.
Quién paga las decisiones de presupuesto
El caso más completo es el de Electronic Arts. Primero llegó el cierre de BioWare y la cancelación del nuevo Mass Effect. Después, según Jason Schreier, EA habría cancelado el nuevo Mass Effect para apostar por Battlefront III. Es un rumor de una sola fuente y conviene tratarlo así, pero encaja con lo que ya se veía: el dinero se movió hacia otra franquicia y el estudio que sostenía la anterior se quedó sin proyecto.
La señal más visible llegó después. Battlefield 6 se quedó sin los cosméticos de Mass Effect que los jugadores habían encontrado en sus archivos, según esos mismos jugadores. EA no ha dicho nada, así que la retirada es lo que los jugadores han visto, no una decisión confirmada. Aun así, un detalle así suele ser lo primero que desaparece cuando una marca deja de tener futuro dentro de la compañía.
Recortar cuando las cosas van bien
El patrón más incómodo es el de Sucker Punch. El estudio de Ghost of Tsushima y Ghost of Yotei habría despedido al menos a 26 personas, según Aftermath, tras el éxito de su último juego. Un correo interno lo describe como un reajuste de equipos de cara a su próximo proyecto.
Ese es el matiz que importa: el recorte no llega después de un fracaso, llega después de un buen lanzamiento. Cuando un estudio termina un juego grande, parte de la plantilla de producción se queda sin tarea inmediata y el siguiente proyecto, todavía en una fase temprana, no necesita tanta gente. Es una lógica de calendario más que de resultados, y por eso se repite incluso en estudios sanos.
El clima dentro de EA
La cara humana de todo esto la dan los propios empleados. Varios trabajadores de EA han hablado de forma anónima con Vertical Slice sobre lo que ha pasado tras los 400 despidos: moral baja, empuje a la IA generativa y despidos comunicados de forma abrupta.
Son testimonios anónimos, y como tales hay que leerlos: describen un ambiente, no prueban cifras. Pero coinciden con el resto de la semana en algo concreto. La reorganización no termina cuando se anuncia, y quien se queda dentro tiene que seguir trabajando con menos gente y con nuevas exigencias, entre ellas usar herramientas de IA generativa.
Cuando los cambios afectan a quien lideraba
En Microsoft el movimiento es de otro tipo, pero tiene la misma raíz. Dan Greenawalt, fundador de Turn 10 Studios y creador de Forza, deja Microsoft tras 27 años y su estudio se integra en Playground Games, con el nombre de Playground Games Redmond.
El estudio de Forza Motorsport se integra en Playground Games y su nombre pasa a ser Playground Games Redmond. Microsoft no ha anunciado ningún plan para una nueva entrega de Forza Motorsport.
Lo que sigue en marcha
No todo es reajuste. En paralelo, la semana trajo anuncios que muestran la otra cara del negocio. Silver Palace, el RPG gratuito de mundo abierto de Elementa, saldrá el 14 de diciembre en PS5, PC, iOS y Android, con preregistro global abierto. Nintendo emitió por sorpresa un Direct por el Día de Pikmin con Pikmin 4 para Switch 2 y Pikmin Bloom. Y un rumor de Tom Warren apunta a que The Elder Scrolls VI se llamaría Sentinel y que su nombre llegaría en noviembre; sigue siendo un rumor y no hay confirmación de Bethesda.
Qué conviene vigilar
Tres cosas, todas con base en lo que ya ha pasado. Primero, si EA aclara qué hará con la marca Mass Effect ahora que el estudio que la llevaba ha cerrado y los cosméticos han desaparecido de Battlefield 6. Segundo, si el recorte de Sucker Punch se queda en un reajuste puntual o se repite en otros estudios que acaben de lanzar un juego grande. Tercero, qué dice Microsoft sobre el futuro de Forza Motorsport, que es la pregunta que deja abierta la salida de Greenawalt.
La lectura de fondo es que esta semana no hay un villano concreto, sino un mismo mecanismo repetido en sitios distintos: las editoras mueven recursos hacia lo que consideran prioritario, y los estudios que no encajan en esa lista pagan el ajuste, tengan o no un buen juego recién publicado.



